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El Centro de Interpretación Cabra Jurásica.

9 de junio de 2018

     La Sierra de Cabra está situada al sur de la provincia de Córdoba y forma parte de la unidad subbética externa de la cordillera bética. El choque de la placa tectónica africana y la ibérica provocó el levantamiento de los sedimentos depositados 200 millones de años atrás en la zona occidental de lo que fue el mar de Tethys. Actualmente dejan al descubierto los estratos jurásicos con una buena muestra de ammonites y otros fósiles.

 

     Fue estudiada a principios del pasado siglo por el catedrático Juan Carandell y visitada por numerosos geólogos, paleontólogos y aficionados a esta entrañable ciencia.

 

 

     El ayuntamiento de Cabra ha abierto al público el 18 de mayo del corriente, el centro de interpretación de las Sierras Subbéticas. Está situado en una de las salas del Centro Municipal Integrado de Cabra.

 

     El objetivo de este centro es el de mostrar el amplio patrimonio geológico y paleontológico con que cuenta el municipio de Cabra.

 

 

     Montado a partir de las donaciones de colecciones particulares, como la del fraile Guillermo Triano, quien consiguió recopilar una amplia colección de ejemplares, y otras tantas donaciones que han conseguido formar un fondo inicial de alrededor de tres mil ejemplares.

 

 

    El Centro de Interpretación Cabra Jurásica muestra fundamentalmente una amplia selección de ammonites, gran parte de ellos pertenecientes al Jurásico Superior.

 

 

     Una representación de ammonites recolectados en la Sierra de Cabra, se puede contemplar en las vitrinas 49 y 50 del Museo Geominero en Madrid.

 

     El día 2 de junio se amplía la colección de fósiles con la donación de cerca de 1.000 ejemplares procedentes de la colección de José Luis Sánchez Peláez. Unos 700 ejemplares de ammonites, de los cuales unos 500 pertenecen al Jurásico y 200 al Cretácico. Unos 100 ammonites de diversa procedencia y edad, y unos 200 ejemplares de fósiles de diversos grupos.

 

 

      De este modo, el Centro de Interpretación Cabra Jurásica se convierte en una referencia del patrimonio geológico  de las Sierras Subbéticas, y una de las mejores muestras de ammonites en España, que probablemente sirva de primera piedra para un futuro Museo de Paleontología. 

 

 

   El centro puede ser visitado de lunes a viernes, en horario de 08:00 a 14:00 horas. 

 


Redescrubrimiento del Allonautilus scrobiculatus, tras 30 años.

10 de septiembre de 2015

     Tras 30 años sin conocimiento sobre esta rara especie de nautilus, ha vuelto a ser redescubierto en los mares del Pacífico sur.

 

     Desde al año 1984 que fue visto en la isla de Ndrova, en Papúa Nueva Guinea, ha podido ser contemplado de nuevo el pasado mes de julio por Peter Ward, biólogo de la Universidad de Washington, en la costa del Pacífico sur.

 

 

    El Allonautilus scroboculatus, es probablemente una de las especias más raras del planeta. Se trata de un molusco cefalópodo, perteneciente al orden Nautilida. Su característica principal es su ombligo grande y abierto, a diferencia del Nautilus pompilus que tiene el ombligo pequeño y muy cerrado.

 

     Su hábitat también difiere de la del Nautilus pompilus puesto que el Allonautilus scrobiculatus vive en aguas poco profundas y menos frías, aunque una alta elevación de la temperatura del mar le podría suponer su desaparición.

 

     También se observan diferencias en cuanto a las branquias, mandíbula y el pelo viscoso que cubre su concha.

 

     Especie conocida como fósil viviente porque su registro fósil se conoce desde hace más de 500 millones de años, sin apenas cambio alguno.

 

 

   El equipo de investigación que ha llevado a cabo esta tarea, está formado por 30 personas que se han dedicado a la localización y filmación de imágenes, así como del estudio del tejido y de sus conchas.

 


Homenaje a Mary Anning: La buscadora de fósiles olvidada por la historia.

21 de mayo de 2014

     Mary Anning nació en Lyme Regis, en Dorset, al sur de Inglaterra, el 21 de mayo de 1799. Murió de cáncer de mama a los 47 años de edad, tras dos años en los que la enfermedad le apartó de la ciencia.

 

 

     Fue coleccionista y comerciante de fósiles, que realizó algunos de los hallazgos más importantes en la Paleontología del siglo XIX. Entre ellos, el primer esqueleto de ictiosaurio, en 1810, de 5,2 metros de largo; los primeros dos plesiosaurios durante el invierno de 1820 al 1821, llamado Plesiosaurus dolichodeirus; el primer pterosaurio encontrado fuera de Alemania, en el año 1828, bautizado como Dimorphodon macronyx; y varios fósiles de peces. Algunos de ellos están ubicados en el Museo de Paleontología de Lyme Regis.

 

 

     Por ser mujer, en una sociedad sexista, y por la clase social de la que procedía, ya que sus padres eran disidentes de clase baja, tuvo muchos problemas en que se reconocieran sus descubrimientos. No debemos olvidar que la comunidad científica británica de esa época estaba dominada por caballeros ricos anglicanos.

 

     Primero acompañando a sus padres, y posteriormente con su hermano, Mary realizó multitud de visitas a los acantilados de la zona para recolectar fósiles y posteriormente venderlos con el fin de ganarse la vida.

 

 

     En el año 1811 encontró un esqueleto completo de ictiosaurio. Este hallazgo le comenzó a abrir las puertas de la comunidad científica, interesada en sus descubrimientos. En 1818, Thomas Birch, rico coleccionista de fósiles, se interesó por sus descubrimientos y le adquirió otro ictiosaurio. Al año siguiente Bich organizó uan subasta de parte de su colección para donar la recaudación a Mary Anning como ayuda por los graves problemas económicos que estaban padeciendo. Este acto le puso en conocimiento con la comunidad geológica, y le permitió dedicarse com más ímpetu al coleccionismo y venta de fósiles.

 

     Numerosos ammonites de los géneros Dactylioceras, Hildoceras, Peronoceras, Grammoceras, etc., procedentes del Toarciense, fueron recolectados y vendidos por apenas unos chelines.

 

 

    En 1826, la situación económica le permitió adquirir una casa y montar su tienda de fósiles, llamada "Almacén de fósiles Anning". Con la ayuda de la prensa local y los comentarios de la comunidad paleontológica, llegó a recibir visitas de coleccionistas y geólogos de toda Europa e incluso de América. Algunas de las piezas más importantes fueron adquiridas por el geólogo William Featherstonhaugh para el Liceo de Historia Natural de Nueva York. Conocidos geólogos de la época, como Henry de la Beche ó William Buckland, e incluso Richard Owen, visitaron los acantilados de Lyme junto con Mary Anning para recolectar y estudiar el terreno y sus estratos.

 

 

     Como ya hemos comentado anteriormente, por tratarse de una mujer trabajadora de clase baja, fue considerada como intrusa en la sociedad científica británica, aunque probablemente ella sabía más de fósiles que muchos de los miembros de la Sociedad Geológica.

 

     Sus hallazgos se conviertieron enla pieza clave para demostrar la extinción. Los ictiosaurios, plesiosaurios y pterosaurios sirvieron para evidenciar que en el pasado la Tierra había estado habitadas por criaturas que nada tenían que ver con las especies actuales, y que por lo tanto, habían sido extinguidas.

 


Coroniceras sp de la Costa Jurásica del sur de Inglaterra.

26 de junio de 2013

     La costa de Dorset, al sur de Inglaterra, es también conocida como la Costa Jurásica. La fauna que nos muestra en los estratos cercanos, es bien conocida por paleontólogos y aficionados. Después de las múltiples visitas que estos terrenos reciben, especialmente con la llegada del buen tiempo, todavía nos siguen dando alguna que otra sorpresa.  Los acantilados que rodean a Lyme componen la formación rocosa conocida como Blue Lías, la cual consiste en la alternancia de capas de caliza y pizarra, con una antigüedad de entre 210 y 195 millones de años.

 

 

     Nic Reast es un aficionado inglés a la Paleontología, que aprovecha su tiempo libre para visitar      las playas de la zona en busca de fósiles, más concretamente en  busca de ammonites jurásicos. Recientemente Nic recolectó un ejemplar de Coroniceras sp de un tamaño extraordinario. Sus casi 40 cms. de diámetro lo pueden convertir en uno de los ejemplares de mayor tamaño encontrados de este género. Tras su descubrimiento en la playa de Lyme Regis, y aún sin preparar, necesitó la ayuda de dos personas para poder transportar el ejemplar hasta su vehículo que se encontraba a unas dos millas de distancia. 

 

 

   Fue después de más de seis semanas de trabajos de limpieza y con el máximo cuidado por que no se rompiera, cuando Nic se empezó a dar cuenta del valor de su descubrimiento. Se trataba de un gran bloque de piedra que aparentemente no contenía nada, por lo que solía pasar desapercibido, sin embargo, Nic encontró algunos rasgos y huellas que le llevaron a la conclusión de que aquel bloque podía contener una pieza interesante. Una vez preparado el ejemplar, ha sido incorporado a su colección particular, y Nic confía en poder mostrarlo a través de exposiciones locales por la zona o bien en los colegios. 

 

 

     Lyme Regis es una pequeña localidad costera que se encuentra rodeada de acantilados y playas que dejan al descubierto los estratos jurásicos del Lías. Posee un pequeño museo local en el que se muestran fósiles recolectados en los alrededores. Al  contrario de lo que ocurre en España,  es el propio museo de Lyme Regis el que organiza salidas de recolección de fósiles por la playa y acantilados, acompañados por el geólogo Paddy Howe y el  biólogo Chris Andrew. Se trata de visitas guiadas de hasta 15 personas, para buscar fósiles entre las piedras que han sido lavadas por el constante golpeo de las olas. 

 


Colección de ammonites de Luc Ebbo

28 de mayo de 2013

     No puedo pasar por alto una exposición de ammonites que está presentando el francés Luc Ebbo. 

 

 

     Luc nació en 1976 en Digne. A los 7 años ya acompañaba a su abuelo, que por entonces era alcalde de la localidad de Backberry, en sus excursiones a la montaña en busca de setas y fósiles. Al sentirse atraído por la belleza de los fósiles, comenzó a formar una de las colecciones de ammonites más extraordinarias del sureste de Francia. 

 

 

     Formada principalmente por ejemplares del Cretácico francés, especialmente heteromorfos como Crioceratites o Acrioceras, de una calidad excepcional. Procedentes todos ellos de la región de la Provenza, y pertenecientes al Barremiense y al Aptiense.

 

 

     Tras 20 años de investigación y muchas horas de preparación y clasificación, ahora se muestran al público en una exposición en la "Maison du terroir et du patrimoine" de La Cadière d'Azur. 

     Luc muestras los ejemplares como obras de la naturaleza fascinantes y verdaderas esculturas de una belleza extraordinaria.

 

     Más información sobre su propia colección en su web particular:  

 

                                            http://ammonites.deroulees.free.fr/

 


El Molí de la Reixa, en Onda, mantendrá colección permanente de Paleontología

16 de mayo de 2013

     A partir del 25 de mayo de 2013, se abrirá al público en el Molí de la Reixa, de Onda (Castellón), una colección permanente sobre Mineralogía y Paleontología, que podrá ser visitada, en principio, todos los sábados por la mañana de 10:30 a 13:30 horas, exceptuando los sábados que sean festivos, y los del mes de agosto.

 

   La colección se expondrá en el marco excepcional del Molí de la Reixa, edificio histórico del siglo XVII declarado Monumento Histórico Artístico en 1978 y Bien de Interés Local en 1982. El edificio del antiguo molino está formado por tres plantas, situado a las afueras de la población. 

 

 

     La coordinación y mantenimiento de esta colección corre a cargo de la Asociación Municipal de Amics de la Paleontología y Mineralogía d'Onda, quienes desde el año 2005 están realizando una excelente labor por la difusión y conservación de la Paleontología de la zona. Son varios los libros editados sobre erizos fósiles de la región. 

 

     Se van a incorporar nuevas vitrinas en la ampliación de espacio disponible, donde se pretende exponer los ejemplares mineralógicos y paleontológicos recolectados principalmente en los alrededores de Onda, y en el resto de la provincia de Castellón. Se prestará especial atención a los equinoideos, ya que la región presenta abundantes yacimientos de erizos fósiles, sobre todo del Cretácico Inferior. 

 

     Un nuevo logro de las asociaciones paleontológicas, que con el esfuerzo de sus socios y simpatizantes están colaborando en la difusión de la Paleontología en nuestro país. 

 


Homenaje al Dr. Gómez Alba

13 de enero de 2013

   El pasado 28 de diciembre de 2012, nos dejó D. Julio Antonio Senador Gómez-Alba Ruiz. 

 

 

     Nacido en Madrid el 13 de noviembre de 1945. Cantautor y escritor, y más conocido en nuestra comunidad como geólogo. 

 

     Desde el año 1963 que creó el grupo de rock Los Riesgos, desarrolló su faceta como cantautor durante los años 1967 al 1972. Participó en varios programas de TVE, y llevó a cabo muchos recitales universitarios.

 

     Se licenció en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid y se trasladó a Barcelona, donde comenzó sus actividades como escritor y poeta. A partir de 1977 fue fundador de varias revistas literarias como "Ciretea", "Poesía Hispánica", "Hiperión", etc. En 1978 lanzó su primer libro de poemas llamado "Tientos", al que siguieron otros como "Siruera", "El infante inapetente", "El huevo frito", "Poesía incompleta", entre otros.

 

     En 1988 aparece su obra cumbre para nuestra comunidad paleóntológica "Guía de Campo de los fósiles de España y Europa". Conocido amigablemente entre los aficionados a los fósiles como "El libro gordo de Petete", por tratarse de una de las mejores guías de fósiles que se hayan editado y que todos los aficionados al mundo de la Paleontología tenemos un ejemplar en nuestra biblioteca.

 

 

     Está enfocado como un manual para el reconocimiento y clasificación de los ejemplares fósiles, presentando alrededor de 3300 especies, entre vertebrados e invertebrados procedentes de España y resto de Europa. La mayor parte del material utilizado en la confección de esta guía, forma parte de la colección del propio Gómez-Alba, la cual se encuentra depositada en el Museu de Geología de Barcelona; el resto procede de aportaciones de investigadores profesionales y de aficionados amateurs, que cedieron algunos ejemplares de sus colecciones o bien material fotográfico. 

 

 

   En el campo geológico, se doctoró en Ciencias Geológicas por la Universitat Autònoma de Barcelona en 1992. Fue miembro fundador de la Sociedad Española de Paleontología, y conservador del Museu de Geología de Barcelona hasta su jubilación en octubre del 2010.

 

     El pasado 28 de diciembre, D. Julio Gómez-Alba nos dejó. Pocos, por no decir ninguno, son los medios de comunicación que se han hecho eco de esta noticia. Apenas sus compañeros del Nat, a través del blog del museo www.blogmuseuciencies.org . Quizás porque los paleontólogos y los geólogos no salen en "Sálvame", quizás porque no forman parte de las noticias cotidianas, pero cierto es que últimamente podemos ver en los "telediarios" noticias de mucho menos interés. Sería injusto e imperdonable que la comunidad paleontológica española, tanto científicos, docentes o simples aficionados, dejáramos pasar esta ocasión para reconocer su obra y solidarizarnos con el dolor de su familia. Desde este humilde blog, quiero hacer un homenaje a D. Julio Gómez-Alba, que aunque ya no esté entre nosotros, su obra siempre lo estará. 

 


El museo Geominero, visita recomendada

31 de diciembre de 2012

     Vamos a finalizar el año 2012 con una recomendación muy gratificante para el próximo año 2013; la visita a museos. 

 

     Son muchos los museos paleontológicos y las colecciones que se exponen de forma temporal o permanente en secciones de otros museos (arqueológicos, de ciencias, etc.), pero hay uno en concreto que desde mi primera visita siempre he guardado un grato recuerdo: el Museo Geominero, ubicado en la calle Ríos Rosas nº 23, 28003 Madrid. 

 

 

     No solo su colección es capaz de despertar nuestro interés, sino su arquitectura y decoración, que lo convierten en un museo clásico que nos transporta al ambiente de principios del siglo XX. Su construcción data de los años 1921 al 1925, convirtiéndose en la sede del Instituto Geológico y Minero de España. Podemos citar que su arquitecto fue D. Francisco Javier de Luque, quien también lo fue del edificio del Ministerio de Educación en Madrid, o de la restauración de la fachada de la Catedral de Sevilla.

 

     Fue construido con la idea de crear una ambiente monumental y clásico. En la entrada, ya nos encontramos con una enorme escalera de mármol blanco de Macael, que nos da una idea de los que nos espera en su sala principal. 

 

     Con sus 19 metros de altura, su sala central alberga la mayor parte de la colección expuesta, entre las vitrinas de su planta baja y sus tres balcones corridos, que nos permiten en todo momento, ver sus piezas expuestas y contemplar la grandiosidad de este edificio desde varias perspectivas. 

 

 

    Entre los pasillos de acceso y la mayor parte de la planta baja, se expone la colección paleontológica de flora e invertebrados fósiles. En la primera balconada podemos encontrar los vertebrados fósiles, quedando el resto del museo para la exposición de minerales y rocas. 

 

 

     Está coronada por una enorme vidriera policromada, con el Escudo Real  en el centro, y cuatro escudos alegóricos al Cuerpo de Minas, así como otros 16 escudos provinciales, por cada una de las 16 Jefaturas de Minas que existían en el año de apertura del edificio.

 

 

      Por todo lo anteriormente citado, el edificio en sí mismo, ya merece una visita. 

 

    La colección del museo está formada por más de 10.000 piezas de minerales y rocas, de los cuales se exponen más de la mitad. En cuanto a la colección de fósiles, se muestran más de 10.000 ejemplares, de las casi 250.000 muestras que forman el total de la colección paleontológica. Si bien no destaca tanto por la espectacularidad de sus piezas, sí lo hace por tener una muy buena representación de toda la flora y fauna hallada a lo largo del territorio español. Podemos encontrar desde trilobites del Ordivícico de los Montes de Toledo, ammonites del Jurásico y Cretácico de los sistemas Ibérico y Bético, plantas propias del Mioceno o Plioceno de varios yacimientos, etc. Todo ello en un total de 44 vitrinas. 

 

 

   Como ya hemos dicho, en su primera balconada se exponen 20 vitrinas con vertebrados fósiles como peces, anfibios, dientes de tiburón y algunos mamíferos del Terciario y Plio-Cuaternario. Una réplica del cráneo de un Tiranosaurus rex, encontrado originalmente en Dakota de Sur, siempre nos hará dedicar unos minutos al mítico dinosaurio, que desde pequeños, todos hemos temido y admirado. 

 

 

     Esta colección de fósiles nacionales se complementa con casi 3.000 ejemplares de procedencia internacional, de los que cerca de 1.000 piezas están expuestas en 23 vitrinas que ocupan los laterales de los pasillos de acceso a la Sala Central. Aquí podemos encontrar trilobites del Ordivíco de Portugal, artrópodos de Solhofen en Alemania, o gasterópodos de la cuenca terciaria de París, entre los que destaca un enorme Campanile. 

 

 

     En lo que a los cefalópodos respecta, podemos destacar ejemplares expuestos a modo de muestra de heteromorfos como Ancyloceras o Crioceratites; clásicos ammonites como Dactylioceras, Haploceras, Hildoceras, Neocomites, Perisphinctes, etc.; por supuesto los Phylloceras y Lytoceras; así como Ceratites del Triásico y numerosos nautiloideos. 

 

 

     Por lo tanto, se trata de un museo ameno e interesante, que bien merece una escapada a Madrid, y del que nos llevaremos un buen recuerdo. El acceso es gratuito y su horario es de 9 a 14 horas. 

 


El Lías de la costa de Yorkshire

26 de septiembre de 2012

     La costa de Yorkshire representa una de las zonas más populares del Reino Unido en la búsqueda de fósiles. Se sitúa al este de la isla británica, en su parte media.

 

     Los estratos del Jurásico inferior quedan al descubierto a lo largo de toda la costa, quebrados por los azotes del Mar del Norte durante miles de años. 

 

     Fundamentalmente está formada por pizarras jurásicas, arcillas y piedra caliza. De color gris oscuro a negro. Proceden de los depósitos de materiales en la parte occidental del antiguo Mar de Tethys.

 

     Desde mucho tiempo atrás, esta zona de acantilados ha sido considerada como un paraíso para los buscadores de fósiles. De sus estratos se han extraído innumerables fósiles, desde ammonites hasta vertebrados como reptiles marinos. Los ammonites fundamentalmente, son los que han dado la fama que hoy en día poseen estos yacimientos. Muchos son los museos o las colecciones privadas que cuentan con algún ejemplar procedente de esta zona. 

 

 

     La característica principal de estos yacimientos es que están formados por los restos de material de los acantilados, que a lo largo del tiempo, las mareas han ido erosionando hasta convertirlos en derrubios de cantos rodados. 

 

     El peligro de buscar fósiles en estos acantilados radica en tener que controlar las mareas, pues un descuido producido por nuestro ímpetu en buscar esas piezas deseadas, puede hacer que nos veamos atrapados por la subida de la marea. A este peligro hay que añadir la inestabilidad de caminar sobre cantos rodados, y la posibilidad de resbalar por la humedad y las algas que pudieran tener pegadas. 

 

     Si bien es cierto que no se permite el martilleo desmesurado en los estratos, también lo es que, como los paleontólogos no pueden abarcar para su estudio toda la costa fosilífera, permiten que los aficionados puedan buscar entre los derrubios, donde en ocasiones pueden aparecer piezas relevantes. En este sentido la legislación británica respecto al patrimonio paleontológico es mucho más permisiva que en otros lugares, lo que facilita los descubrimientos constantes y las contínuas publicaciones de novedades en el mundo de la Paleontología. 

 

  

 Sus principales yacimientos son: 

 

-  Port Mulgrave. Una de las mejores localidades para la recolección de ammonites. 

-  Whitby. Es quizás la localidad más popular, ofrece una rica fauna de ammonites, y ha dado muy buenos ejemplares de reptiles marinos. 

-  Kettleness. La localidad más productiva en restos de reptiles marinos. 

-  Saltwick Bay. Los nódulos con ammonites son fáciles de encontrar a lo largo de su costa, y relativamente fáciles de abrir y preparar sus piezas. 

- Staithes. Es una localidad popular donde es fácil encontrar nódulos con ammonites. 

-  Speeton. Es una excelente localidad para la recolección de ammonites, belemnites, peces, crustáceos y conchas de bivalvos. 

 

     A excepción de la localidad de Speeton, de origen cretácico, el resto de localidades están formadas por estratos del Lías, fundamentalmente el Toarciense, y en menor medida por el Pliensbachiense y el Sinemuriense. 

 

   Los ammonites más abundantes suelen ser de los géneros Dactylioceras, Peronoceras e Hildoceras:

 

       - Catacoleoceras raquiniacum

       - Dactylioceras semicelatum

       - Dactylioceras tenuicostatum

       - Dactylioceras commune

       - Dactylioceras sp

       - Eleganticeras elegantulum

       - Grammoceras thouarsense

       - Grammoceras sp  

       - Hildoceras bifrons

       - Hildoceras sublevisoni

       - Peronoceras bifulatum

       - Peronoceras turriculatum

       - Porpoceras vortex

       - Pseudolioceras lythense

       - Zugodactylioceras sp      

 

 

    Mención especial merece el Museo de Whitby, que posee una de las mayores colecciones de reptiles marinos del Jurásico Inferior. Gestionado por la Whitby Literary and Philosophical Society desde el año 1823, tras varios emplazamientos y ampliaciones, se halla hoy en día situado en el Pannett Park. En el año 1825 la sociedad adquiere el primer reptil fósil para el museo, un Teleosaurus chapmani, de caracterísitcas similares al cocodrilo. A partir de aquí,  el museo comenzará a llenar sus paredes de plesiosaurios e ictiosaurios. Su colección también cuenta con numerosas y excepcionales piezas de ammonites y belemnites. 

 

 

    En la Edad Media se les tallaba una cabeza de serpiente a ciertos ammonites, principalmente de los géneros Dactylioceras e Hildoceras, porque se creía que los fósiles que encontraban al pie del acantilado eran serpientes petrificadas por la abadesa Santa Hilda. El nombre de esta abadesa dio pie a la nomenclatura de algunos de los ammonites que allí se recogían, como Hildoceras o Hildaítes. Las "snake-stones" se han comercializado desde la antigüedad como amuletos, y aún hoy en día se siguen vendiendo como souvenirs de la zona. 

 

 

    Muchísimo más se puede hablar sobre estos yacimientos, tanto por sus vertebrados marinos como por su ammonites, pero es mi intención tan solo dar a conocerlos a través de este breve resumen. 

 


Afloramientos del Jurásico Superior en la provincia de Alicante

31 de marzo de 2012

     El Dr. D. Daniel Jiménez de Cisneros, nacido en Caravaca de la Cruz (Murcia) el 16 de Abril de 1863, estudió la carrera de Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid, donde se inició por la vocación hacia la Paleontología y la Geología. Realizó numerosas excursiones por las provincias de Alicante y Murcia, dando a conocer los primeros apuntes sobre afloramientos geológicos de la zona y sus representantes fósiles, dejando constancia de la presencia del Malm en el sur de Alicante.

 

      Posteriores estudios llevados a cabo por varios paleontólogos y geólogos, como Azema, Fallot, Lillo Beviá, Leandro Sequeiros, etc., así como la confección del mapa geológico por el Instituto Geológico y Minero de España, revelan la presencia de manchas del Malm, y más abundantemente del Oxfordiense, en la parte oriental de la Sierra de Crevillente y en la Sierra Pelada.

 

 

   El estudio realizado por D. José Lillo Beviá nos relata la presencia del Oxfordiense Superior y el Kimmeridgiense en la Sierra de Crevillente, aportando abundantes datos sobre especies recolectadas en la cabecera del Barranco de Amorós.

 

 

     Pertenecientes al Subbético, forma un conjunto de calizas nodulosas rojas, intercalado con margas, conocida como “ammonítico rosso” destacando por su característico color rojo ladrillo, y con presencia de abundantes ammonites. El afloramiento de la Sierra Mediana, presenta el piso Oxfordiense con una característica distinta a los afloramientos de la parte meridional de la Provincia, su color gris oscuro.

 

 

Las especies más destacadas entre otras, son:

Oxfordiense:

Sowerbiceras tortisulcatum,

Calliphylloceras manfredi,

Lissoceratoides erato,

Lytoceras polianchomenum,

Physodoceras altenense,

Physodoceras schilleri,

Euaspidoceras paucituberculatum,

Taramelliceras hauffianum,

Perisphinctes bifurcatus,

Perisphinctes bimensdorfensis,

Arisphinctes helenae,

Kimmeridgiense:

Aspidoceras acanthicum,

Taramelliceras compsum,

Tithónico:

Holcophylloceras mediterraneum,

Berriasella callisto, 

 

 

     Como resumen, podemos decir que se trata de los afloramientos de ammonites más abundantes del Jurásico Superior en la provincia de Alicante. 

 


El aumento de la acidez de las aguas provocó la extinción de los ammonites al final del Cretácico

28 de diciembre de 2011

     Hoy en día está plenamente aceptado por la comunidad paleontológica que la extinción de los dinosaurios al final del Cretácico se debió al impacto de un meteorito en lo que actualmente es la península de Yucatán, en México. Pero aún así, siguen habiendo varias teorías que intentan responder algunas de las preguntas sobre dicha extinción.

 

 

   Parece más o menos claro cómo se pudo producir la extinción de multitud de especies terrestres, entre ellas los dinosaurios, de hecho este tema ha dado materia más que suficiente para atraer la atención del público en general, con la aparición de varios libros y guías sobre dinosaurios y su extinción, e incluso películas y documentales de éxito reconocido.

 

     Lo que no estaba tan claro hasta ahora era conocer el motivo por el cual los ammonites, animales tan distantes y distintos de los dinosaurios, sufrieron la extinción definitiva al mismo nivel cronológico.

 

 

    Laia Alegret, paleontóloga de la Universidad de Zaragoza, nos muestra una nueva teoría que podría aportar la respuesta definitiva: el aumento de la acidez de las aguas. 

 

     El trabajo llevado a cabo por dicha paleontóloga, junto con otros dos investigadores de las Universidades de Yale y de Michigan, ha sido publicado recientemente en la revista científica "Proceedings of the National Academy of Sciences USA". Este trabajo analiza con detalle las extinciones marinas y sus posibles causas. 

 

     Todo parece resaltar que, tras el impacto del meteorito, se expulsaron a la atmósfera una gran cantidad de polvo y gases tóxicos, lo que provocaría la oscuridad en el planeta al impedir el paso de los rayos del sol, y en consecuencia, rompería la cadena alimenticia, al no poder realizar la fotosíntesis las plantas terrestres y las algas marinas. Si ésto hubiera sucedido así, los animales de la superficie de los océanos, que se alimentan de estas algas, habrían fallecido rápidamente, y en consecuencia, los habitantes de los fondos marino lo habrían hecho más tarde. Sin embargo no fue así. Los ammonites que habitaban la parte media y superior de las aguas sucumbieron a la extinción, pero los nautilus (muy semejantes a los ammonites), que poblaban los fondos marinos,  han conseguido sobrevivir hasta nuestros días. ¿Por qué?

 

     Según Laia Alegret, la cantidad de polvo expulsado a la atmósfera no fue tanto como para provocar la oscuridad total, e incluso afirma que las plantas y las algas pudieron haber reanudado la fotosíntesis mucho antes de lo estimado.

 

 

    Curiosamente, fueron solo los animales provistos de concha carbonatada y hábitat más próximo a la superficie los que se extinguieron. El motivo pudo ser el aumento rápido de la acidez de los océanos. El descenso repentino del ph de las aguas se debió a la aportación de ácido nítrico y ácido sulfúrico. Así pudieron perecer rápidamente los grandes peces, los mosasaurios, y los ammonites. Mientras tanto, los nautiloideos, habitantes de los fondos marinos donde no llegó la acidez, sobrevivieron a la extinción.

 


El primer ammonite del Jurásico

21 de agosto de 2011

     Varios científicos acuerdan poner fecha al inicio del periodo Jurásico basándose en la aparición del ammonites Psiloceras spelae. A partir de ahora éste será el primer cefalópodo que se tomará como referencia del paso de Triásico al Jurásico. 

 

     Si el Jurásico supuso en tierra el periodo de esplendor de los dinosaurios, en el mar lo fue de los cefalópodos, llegando a compartir la hegemonía en sus respectivos hábitats hasta la extinción del Cretácico que dió lugar a la desaparición de ambos grupos.

 

     El Psiloceras spelae pobló nuestros mares entre 100.000 y 200.000 años.

 

 

   Para conmemorar este punto de inicio del periodo Jurásico, se ha procedido a insertar un clavo de oro en en nuevo nivel geológico de la sección de Kuhjoch (Austria) a modo de referencia mundial. 

 

     La delimitación exacta de las eras geológicas resulta un tanto complicada. La Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS) ha decidido elegir el punto límite de Kuhjoch entre una larga lista mundial y tomando como referencia la aparición de la citada especie de ammonites.

 


Guía de ammonites

14 de diciembre de 2011

     Quiero recomendar una pequeña guía dedicada en exclusiva a los ammonites. Su nombre es "Ammoniten" y está escrita en alemán. 

 

    Su autor, Andreas E. Richter, alemán residente en Augsburg, nos muestra una selección de ammonites clasificados.  

 

      Con más de 140 fotos, nos relata detalles sobre la constitución de sus conchas, su división sistemática, etc. 

 

    Una pequeña guía para pasar un rato entretenido estudiando fichas de cefalópodos fósiles procedentes en su mayoría de Alemania, Francia y Reino Unido.

 

 

    Se puede encontrar en tiendas de internet, y más fácilmente en Ebay al precio de entre 10,00 y los 15,00 Euros. 


Fósiles atrapados en las piedras de los edificios históricos

27 de mayo de 2011

 

    El equipo de Paleontología de la Universidad de León ha puesto en marcha unas jornadas divulgativas para dar a conocer los fósiles atrapados entre las piedras que conforman el paisaje urbano de la ciudad. 

 

     La catedral, el palacio del Conde Luna o la calle Ancha, guardan en sus entrañas restos fósiles de equinodermos, gasterópodos e incluso lo que podrían ser unos goniatites. 

 

 

     El equipo que lleva a cabo esta labor está formado por Rodrigo Castaño de Luis, Esperanza Fernández, Esperanza García Ortiz de Landaluce, Laura García, Judith Molero y el ilustrador Antonio López. 

 

     Esta curiosidad se da en más de una ciudad ya que la mayoría de los edificios históricos que componen nuestro rico patrimonio están construídos con piedra natural, la cual se extraía de canteras próximas. Dependiendo de la zona es muy fácil que esas canteras sirvan al mismo tiempo de yacimiento de fósiles. 

 

      Sirva esta anécdota para que a partir de ahora aprovechemos nuestros paseos por los centros históricos para intentar reconocer fósiles incrustados en las piedras de los mismos. A veces incluso están mucho más cerca de nosotros. Sin necesidad de investigar los edificios históricos, también en muchos edificios actuales, cuyas fachadas estén revestidas de mármol, podemos encontrar fósiles. Como ejemplo los ammonites atrapados en el mármol de mi propia casa. 

 


Diente de tiburón incrustado en un ammonite

29 de abril de 2011

       Se ha encontrado un ammonite con un diente de tiburón incrustado en su concha. Concretamente se trata de un Orthaspidoceras con un diente de Planohybodus.

 

    Los Orthaspidoceras habitaban los mares del Jurásico Superior, principalmente durante el Kimmerigdiense, compartiendo hábitat con los tiburones del género Planohybodus. Hasta ahora se pensaba que la dieta de estos tiburones se basaba en peces de pequeño tamaño, si bien este fósil nos demuestra que también incluían a los ammonites en su dieta.  

 

       El fósil pertenece a la colección particular de un aficionado a la Paleontología.